Friday, September 04, 2009
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Louis Cyphre
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Tuesday, July 07, 2009
Acerca de liberales, libertarios y conservadores
En un no tan reciente comentario a un post de Luis, di mi opinión coincidente sobre los "libertarios". A la vez, ese comment fue tomado como un post propio, y generó una oleada de críticas.
Creo que ha llegado el momento de efectuar algunas indispensables aclaraciones y distinciones y –si se puede- aquietar las aguas, para quienes así lo quieran. Los que –como en los códigos procesales antiguos- quieran hacer una "dúplica" de la "replica" no esperen otra respuesta. Sigan hablando solos.
1. El liberalismo no es un bloque monolítico, en que todos los liberales estén obligados a compartir el 100% de los postulados de algunos de ellos; si algo debe caracterizar al liberal es el antidogmatismo y la disposición a albergar distintos matices. Lamentablemente, no es esa la tendencia en el ciberespacio.
Inclusive dentro de los "libertarios" hay algunos que son simplemente liberales, y prefieren autodenominarse de otra manera para no quedar marcados con el estigma impuesto por la izquierda, de "neoliberales" (curiosamente, en las décadas del 60 y 70 Alsogaray se definía como "neoliberal", porque en entonces el liberalismo era el objeto de anatema, e incluso en un libro dio explícitamente esa razón para el empleo del término).
Ciertos "libertarians" creen poseer el monopolio del liberalismo, y no admiten la posibilidad de que se pueda ser conservador y liberal, o liberal y creyente; no, para algunos el liberalismo nació o se agota en Murray Rothbard, David Friedman y Ayn Rand (personalmente, considero a esta última una autora menor) olvidando la historia y despreciando los matices. Además su intolerancia con todo lo que huela a conservadorismo me recuerda a las furiosas luchas internas dentro del socialismo marxista (los estalinistas mataban a los trotskistas; en la guerra civil española, a los anarquistas, como recuerda George Orwell).
Lo más liberal que pueden hacer los "libertarios" es aceptar que dentro del liberalismo hay matices, tendencias y que no tiene sentido que alguna de ellas reclame para sí la exclusividad del pensamiento liberal.
2. El liberalismo no nació como "creatio ex nihilo" de algunos iluminados, sino que fue el fruto de un progreso lento en el reconocimiento de que existen ciertos derechos anteriores al estado y al soberano –en lo político- y que en lo económico, la libre iniciativa privada es más eficiente para el progreso económico que el estatismo y las regulaciones. A lo largo de siglos, se fueron estableciendo límites al poder real y luego de los parlamentos (la Carta Magna de 1215, el "bill of rights" de 1688, la Constitución de Filadelfia de 1787, la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano de 1789 y el constitucionalismo liberal del siglo 19.
Salvo la revolución francesa en que el jacobinismo es el antecedente de las matanzas y el totalitarismo de la revolución rusa –Edmund Burke la repudió con toda energía- las constituciones y estatutos de limitaciones fueron obras de conservadores y religiosos. La revolución norteamericana fue comparativamente incruenta; no hubo una justicia revolucionaria, ni un reinado del terror; George Washington se negó a convertirse en un dictador. Y los constituyentes eran moderados, por lo que resistieron todo ataque masivo contra la libertad religiosa. En la Convención de 1787 había congregacionalistas, episcopales, luteranos, cuáqueros, metodistas, católicos y deístas, sin una religión determinada; pero el deísta Benjamín Franklin pidió que se orara durante la Convención.
Frédéric Bastiat advirtió la diferencia entre las tendencias disolventes de la Revolución Francesa, y el carácter moderado y conservador de la Revolución Norteamericana; entre la democracia rousseauniana y la democracia jeffersoniama, elogiando la segunda, aunque señalando que la esclavitud y los aranceles eran inconsistentes con aquellos principios. Pero Bastiat no era un energúmeno antiestatista, sino que asignaba al Estado la función de tutelar la libertad y la propiedad.
3. Paradójicamente sin algo de Estado –con las garantías de la división de poderes, de un gobierno limitado, sin el concepto de que existen derechos y garantías anteriores al estado, que son reconocidos por la Constitución pero que le preexisten- es decir, sin el liberalismo político, no puede prolongarse mucho tiempo el liberalismo económico. Decía Adam Smith en 1776: "Ni el comercio ni las manufacturas pueden florecer en un Estado que no goce de una administración arreglada de justicia, en donde el pueblo no se crea seguro en la posesión de su propiedad, en que no se sostenga y prote¬ja por la ley la buena fe de los contratos..." ("Investigación de la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones", Libro V, T.III, pág. 220, Ed. Orbis, 1983).
Hacer respetar la propiedad y los contratos es una de las responsabilidades del estado, a través del Poder Judicial; garantizar las libertades reconocidas por los artículos 10, 11, 12, 14, 16, 17, 18, 19 y muchos más de la Constitución Nacional depende necesariamente de un Estado que tenga el monopolio del uso de la fuerza y del dictado de normas imperativas, y un Poder Judicial que dé operatividad a las garantías y derechos constitucionales. Cómo se designe a jueces, quiénes sean es una cuestión importante, y asegurar su independencia daría lugar a un extenso post, pero cualquiera fuere el procedimiento que se siga para su nombramiento, duración y remoción, son, con todos sus defectos –que los conozco muy bien, pues llevo 32 años de abogado- necesarios, como lo señalaba Adam Smith en la obra ya citada (Libro V, Tomo III, páginas 23 a 36 y 220).
Sí, me responderán algunos libertarios; pero el Poder Judicial puede ser reemplazado por el arbitraje privado; la policía, por fuerzas de seguridad contratadas por particulares, lo mismo que el ejército; las vías públicas de comunicación o las rutas marinas, por carreteras o vías navegables privadas. No advierten que si todo fuera privado, en muchos casos peligraría la propiedad privada:
1) Por lo pronto, existen derechos de índole extracontractual o aun contractual, pero que alguien investido de poderes suficientes debe hacerlos reconocer y cumplir coactivamente, si el obligado no lo hace espontáneamente. Si alguien provoca un daño a la persona o a los bienes de otro, o si una persona física o jurídica no cumple sus obligaciones contractuales o extracontractuales, su cumplimiento debe ser impuesto al incumplidor o al causante de los perjuicios. Para que haya arbitraje, debe existir la previa voluntad de someterse a las decisiones del árbitro –lo que no siempre ocurre- e inclusive para ejecutar las decisiones arbitrales, debe haber un poder que imponga coercitivamente el cumplimiento de aquéllas. Y el Poder Judicial, en última instancia, necesita de un brazo armado, llámese policía, gendarmería e inclusive ejército, toda vez que "una regla sin sanción es como una campana sin badajo"..
2) Para que los derechos de circulación reconocidos por los artículos 11, 12, 13 y 26 de la Constitución argentina sean operativos, los ríos interiores, las calles, las rutas y el espacio aéreo no deben tener un propietario privado, con facultades para impedir el tránsito. Sin espacios de dominio público –aunque esté concesionado- y si todo fuera de propiedad privada, la libertad de circulación podría verse seriamente obstaculizada, si no impedida.
Ante la objeción de su propiedad podría ser privada, pero sujetos a la obligación de permitir el paso con restricciones de quienes quieran hacerlo, de todos modos competería al Estado imponer el cumplimiento de aquellas limitaciones al dominio privado.
3) Si sufro un atentado contra mis bienes o mi persona, descartada la venganza personal –que sería una suerte de privatización de la justicia estatal- alguien debe hacerlos respetar.
Sí, puedo contratar –de hecho lo hago- agencias de seguridad privada. Pero si de todos modos soy víctima de un delito, no tienen facultades, salvo flagrancia, de detener al delincuente. Es el Estado quien para esos menesteres –encarcelar al delincuente, hacerlo juzgar, condenarlo, evitar que escape y asegurar las reparaciones pecuniarias por el delito- no debe estar "ausente" (para emplear una terminología tan grata a la izquierda).
4. Para que haya un gobierno limitado –lo que constituye la esencia de todo programa liberal- primero debe haber un gobierno; y para que efectivamente reconozca límites y no abuse de sus prerrogativas – de iure y de facto- es necesaria la división de poderes. Eso presupone la existencia de órganos estatales, encargados de prevenir o sancionar los atentados contra la vida, la libertad y la propiedad que son –desde Locke- las garantías básicas que justifican la existencia del gobierno.
5. Sin libertades civiles garantizadas por el Estado, no hay libertades económicas. Asegurarlas es mucho más importante que aplicar erróneamente el "liberalómetro" a otras personas o ideas en cuestiones ajenas a lo esencial.
No dejo de ser liberal por creer en Dios; no dejo de serlo porque crea que existen normas éticas y costumbres colectivas –restricciones autónomas al interés individual inmediato- fundamentales para la vida en sociedad (lo que no significa autoritarismo ni imposición de mis criterios morales); no dejo de ser liberal porque crea que la liberalización de la droga no puede ser absoluta, ni para todas las edades, ni sin sujeción a controles de calidad, de expedición a personas mayors y autorizadas, aunque sí podría aceptar la licitud de la comercialización de algunas drogas "blandas", como la marihuana, bajo ciertas condiciones y limitaciones; no dejo de ser liberal por mi asumido conservadorismo; y no dejo de ser liberal porque considere que la moral propiciada por Ayn Rand es lógicamente endeble, ya que el derecho de bregar por la satisfacción del propio interés y buscar la felicidad ("We hold these truths to be self-evident, that all men are created equal, that they are endowed by their Creator with certain unalienable Rights, that among these are Life, Liberty and the pursuit of Happiness", como dice la Declaración de Filadelfia) no significa que sea una obligación, ni que el altruismo deba ser combatido (en el sitio web www.objetivismo.com dice…"el hombre...debe vivir por su propio propósito, sin sacrificarse para otros o sacrificar a otros para sí; debe trabajar por su propio interés racional y lograr su propia felicidad como el propósito moral más alto de su vida. Así, el objetivismo, rechaza cualquier forma de altruismo".
El anticonservadorismo de los "libertarians" hizo que muchos de ellos apoyaran a Obama (http://libertarianobama.blogspot.com/; http://www.cato-at-liberty.org/2008/02/29/libertarians-for-obama/). Que tienen todo el derecho del mundo a sostener sus ideas no lo discuto, pero me alarma su ceguera, pues afecta a la primera potencia mundial. Me hace acordar a mí mismo en la década del 90, y a los liberales argentinos que en el año 2003 dieron su voto a López Murphy para la primera vuelta, que miraban con horror a ese provinciano petiso, negrito y presuntamente corrupto llamado Menem –quien, por supuesto, no era un genuino liberal, aunque había privatizado, había tolerado las críticas y respetado las libertades y el disenso como ningún otro gobernante argentino en mis cinco décadas de vida- posibilitando que llegara inconstitucionalmente al poder Mr. K., continuada la dinastía por Mrs. K.
6. Casi ninguno de los liberales clásicos era anti-conservador, antirreligioso, ni repudiaba en forma fundamentalista todo tipo de acción estatal:
1) Empezando por John Locke –uno de los padres del liberalismo político- fuertemente influido por el tomista anglicano Richard Hooker, y que en su "Ensayo sobre el entendimiento humano (1690), afirma la existencia de Dios y que "el conocimiento moral es tan susceptible de certeza real como las matemáticas". Junto con su predicación de la tolerancia ("Epístolas sobre la tolerancia"), escribió "Reasonableness of Crhistianity".
2) Adam Smith era un clérigo; Edmund Burke, un conservador contrario a la revolución francesa, (no obstante fue un wig, no un tory, y propició la independencia de las colonias norteamericanas, así como la libertad económica).
3) Frédéric Bastiat ("Armonías Económicas", versión castellana, traducción al castellano de D. Francisco Vila, Librería de Mariano Escribano, Madrid, 1870), sostenía que la idea básica de sus escritos es "religiosa, pues nos dice que no es solamente la mecánica celeste, sino también la mecánica social, la que nos revela la sabiduría de Dios y nos manifiesta su gloria" (obra citada, página ); "….hay en este libro un pensamiento dominante; que se cierne sobre todas las páginas, vivifica sus líneas, Este pensamiento es aquel con que da principio el símbolo cristiano: Creo en Dios" (pág. 480).. En materia de servicios públicos, acepta que la coacción es inevitable (obra citada, pág. 244, aunque señalando sus inconvenientes. Admite el rol del Estado para velar por la seguridad pública, administrar los bienes públicos que gozan todos los ciudadanos pro indiviso, como los ríos, bosques, caminos, pagar las deudas y percibir las contribuciones fiscales (pág. 444).
4) Lord Acton, menos conocido que su célebre frase ("el poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente") era un católico convencido.
7. Inglaterra y Estados Unidos no se hicieron grandes repudiando sus tradiciones ni el pensamiento religioso (in God we trust, proclaman sus dólares), sino conciliando el liberalismo económico y político, con cierto conservadorismo cultural, adunando la novedad con la tradición, las libertades con el orden.
No fueron ni son sociedades perfectas, ¡vaya novedad! Los Estados Unidos no son totalmente liberales, ¡por supuesto! Pero siempre las realidades aparecen deslucidas frente a las supuestas sociedades ideales. Lo que no tengo dudas es que si persisten en su actual tendencia a hacerse más "liberals" en las costumbres y ethos sociales y menos liberales en lo económico, seguirán el camino de decadencia por el que comenzó a transitar Europa.
8. La Constitución argentina de 1853-1860, indiscutiblemente liberal (antes de sus reformas de 1957 y 1994) e inspirada, entre otros, en las "Bases" de Alberdi, contenía una serie de disposiciones que nada tenían que ver con el liberalismo fundamentalista al estilo de los admiradores de Ayn Rand: invocaba la protección de Dios, "fuente de toda razón y justicia" en el preámbulo; disponía –y dispone, porque en esa parte no fue modificada- que "todo ciudadano argentino está obligado a armarse en defensa de la patria y de esta Constitución" (artículo 21); encomendaba al Congreso, entre otras cosas, promover la conversión de los indios al catolicismo (artículo 67, inciso 15) y "proveer lo conducente a la prosperidad del país, al adelanto y bienestar de todas las provincias, y al progreso de la ilustración, dictando planes de instrucción general y universitaria, y promoviendo la industria, la inmigración, la construcción de ferrocarriles y canales navegables, la colonización de tierras de propiedad nacional, la introducción y establecimiento de nuevas industrias, la importación de capitales extranjeros y la exploración de los ríos interiores, por leyes protectoras de estos fines y por concesiones temporales de privilegios y recompensas de estímulo" (artículo 67, inciso 16).
Las normas de la Constitución liberal de 1853 se hicieron realidad, gracias a la obra de seres humanos que seguramente no aprobarían los "tests" de liberalismo de los modernos puristas, siempre dispuestos a rechazar toda identificación con el conservadorismo, denostar las religiones o las personas de carne y hueso que no responden a sus moldes abstractos:
* Urquiza era un caudillo entrerriano, semibárbaro para los cánones actuales, pero sin sus armas y su decisión no se habría derrocado a la tiranía de Rosas. Fue un patrón de estancia, pero también el factotum de la organización nacional.
* Durante el gobierno de Nicolás Avellaneda se impusieron tarifas proteccionistas; los trazados de ferrocarriles se hicieron a través de concesiones temporales de privilegios.
* Carlos Pellegrini creó, ¡horror y vilipendio! el Banco de la Nación Argentina.
* En la década del 30, un liberal como Federico Pinedo –cuyas obras "Argentina en un cono de sombra", "Argentina, su posición y su rango en el mundo", "La CEPAL y la realidad económica latinoamericana" y "El Fatal Estatismo", deberían leer muchos liberales argentinos de pocos años- tomó medidas intervencionistas, en medio de una profunda crisis mundial como fue la de la década de 1930, de las que luego se arrepintió. Por supuesto, los que hacen cosas, los que han tenido responsabilidades de gobierno, corren el riesgo de equivocarse y tienen la certeza de que serán criticados; exponen su honra a la malevolencia o al cinismo escéptico. Resulta más fácil postear por internet con pseudónimos.
* En mí pese a todo querido Tucumán, la Constitución de 1807, de la que fueron corredactores mi abuelo paterno y dos tíos abuelos –todos ellos dueños de ingenios- el partido liberal propulsó y obtuvo la incorporación al texto constitucional de las bases de una legislación social para proteger a sus obreros, lo que muestra las distintas tonalidades del liberalismo.
9. Quizás no formulé algunas distinciones en lo que fue mi comentario, porque según he podido consultar por Internet, no todos quienes se dicen "libertarians" –que en Estados Unidos tiene el sentido de distinguirse de los "liberals"- comparten opiniones sobre cuestiones controvertidas (abortion, guns, etc.). A simple vista, estoy de acuerdo en gran medida con el programa del Libertarian Party (www.lp.org), pero no lo votaría si fuese estadounidense: se asemeja demasiado a los pocos liberales argentinos que quedan, que se han resignado a la insignificancia política para preservar una pretendida y desaconsejable pureza doctrinaria.
Las opiniones de Murray Rothbard sobre Reagan ("Ronald Reagan: An Autopsy") que encontré en el sitio http://www.lewrockwell.com/rothbard/rothbard60.html tienen un retintín similar a las críticas de Alberto Benegas Lynch (h) y otros liberales argentinos "puristas" al menemismo. Parecería que James Carter hubiera sido mejor. El Carter que posibilitó el triunfo del sandinismo en Nicaragua, casi permite el acceso al poder de la guerrilla en El Salvador, y fue un factor decisivo, por acción y por omisión, en la caída de un régimen pro-occidental como era el del Sha de Irán y su reemplazo por la tiranía fundamentalista del los ayatollah (Khomeini empezó con las tomas de rehenes, los atentados antiisraelíes y fue continuado por sus sucesores en las bombas, la financiación a los extremismos, las amenazas a Israel y Occidente. Se termina haciendo el juego a los peores, porque las opciones reales no son las que se consideran óptimas.
8. Me pregunta Klausbert qué rótulo tienen desde mi óptica Clint Eastwood, Drew Carey, la gente de Reason.com, o qué sería Ayn Rand.
Respondo que para novedades, prefiero los clásicos. Ya expresé mi opinión sobre Ayn Rand. No tengo por qué conocer al dedillo los puntos de vista del ex alcalde de Carmel, ex actor y actual director de cine Clint Eastwood: era un buen actor. Por Wikipedia me entero que Drew Carey "is an American comedian, actor, photographer, and game show host", lo que sin duda lo convierte en un gigante del intelecto y un referente ideológico. Milton Friedman es un competente economista; supongo que has leído además de las obras de divulgación más conocidas (Libertad para elegir), su "Teoría de los precios"; pero confieso humildemente que no estoy interiorizado de sus pareceres sobre todos los temas, ni estoy obligado a compartir las que sí conozco sobre teoría monetaria o sobre la droga. En cualquier caso, nunca fue un "libertarian" ni un anarco-capitalista; en materia de política monetaria asigna al estado un rol activo, aunque no discrecional.
9. Otro comentarista que pretende tomarme examen es Franco, quien quiere que le dé nombres de "estos libertarios que tanto desprecian". Respondo: no desprecio a los libertarios. No conozco lo suficiente sobre Ron Paul para despreciarlo o apreciarlo, es una figura demasiado cercana en el tiempo, y probablemente, sin otra relevancia que haber sido candidato dentro de una interna. Creo que está a favor del patrón oro, sobre lo que no tengo un criterio definitivo (Ludwig von Mises era un fervoroso partidario de aquel sistema; Friederik von Hayek propiciaba la desnacionalización del dinero; Milton Friedman sugería una política de la Reserva Federal, consistente en aumentar la oferta monetaria a una tasa uniforme, para evitar la discrecionalidad, pero no cuestionaba la banca central, el monopolio estatal de la emisión, la reserva fraccionaria y otras instituciones, y atribuía la depresión de 1930 a una contracción monetaria, evitable con una política emisionista que consideraba apropiada para esas circunstancias). Ya expresé mi punto de vista sobre Murray Rothbard y Ayn Rand.
Admiro profundamente a Alberdi, pero claramente no era un "libertario", sino un liberal a secas. He leído sus principales obras, y debo suponer que Franco, que lo incluye entre sus mentores, también. No sé por qué motivo me excluye del liberalismo por mi asumido conservadorismo; en cuanto a las imposiciones morales que me atribuye, sería interesante que explique qué es lo que quiero "imponer" y cómo puedo hacerlo desde un sitio web. Si ser conservador o profesar una religión es una "imposición" a quienes no la tienen, y si por tenerla merezco la expulsión de su selecto grupo de iniciados, no me importa: seguiré siendo liberal, conservador y religioso; si por falta de perspectiva histórica y de sindéresis política cree que son incompatibles, allá él.
A despecho de la intolerancia que me atribuyen, aclaré en mi "comment" que constituyó la manzana de la discordia: "Quizás es una injusticia lo que estoy diciendo porque reconozco que hay o puede haber matices...y si alguno de los libertarios no está encuadrado en esas generalizaciones arbitrarias, pido disculpas. Pero también pido a la mayoría de ellos menos dogmatismo, y más disposición a luchar por una sociedad no perfecta, sino posible y mejor…si a alguien molesté, lo lamento y espero que sepa comprender". No puedo sino reiterar mis palabras.
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Louis Cyphre
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12:40 PM
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Tuesday, May 19, 2009
Bar Question
Stage, Inc. (“SI”) is a properly formed close corporation. SI's Articles of Incorporation
include the following provision: “SI is formed for the sole purpose of operating comedy
clubs.” SI has a three-member Board of Directors, consisting of Al, Betty, and Charlie,
none of whom is a shareholder.
Some time ago, Charlie persuaded Al and Betty that SI should expand into a new
business direction, real estate development. After heated discussions, the board
approved and entered into a contract with Great Properties (“GP”), a construction
company, committing substantial SI capital to the construction of a new shopping mall,
which was set to break ground shortly.
Although Charlie remained enthusiastic, Al and Betty changed their minds about the
decision to expand beyond SI's usual business. SI was struggling financially to keep its
comedy clubs open. Al and Betty decided to avoid SI's contract with GP in order to
devote all of SI's capital to its comedy clubs.
Last month, GP approached Charlie about another real estate project under
development. GP was building a smaller mall on the other side of town and was
seeking investors. Aware that Al and Betty were unhappy about the earlier contract with
GP, Charlie believed that S's board would not approve any further investments in real
estate. As a result, Charlie decided to invest his own money in the endeavor without
mentioning the project to anyone at SI.
Meanwhile, Al and Betty have come to suspect that Charlie has been skimming
corporate funds for his personal activities, and, although they have little proof, they want
to oust Charlie as a director.
1. Under what theory or theories might SI attempt to avoid its contractual obligation to
GP and what is the likelihood of success? Discuss.
2. Has Charlie violated any duties owed to SI as to the smaller mall? Discuss.
3. Under what theory or theories might Al and Betty attempt to oust Charlie from the
Board of Directors and what is the likelihood of success? Discuss.
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Ramiro
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10:56 PM
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Wednesday, January 07, 2009
Friday, November 28, 2008
"No tendrá éxito el anuncio de blanqueo"
Pesimismo de dos economistas respcto de la economía en 2009
"No tendrá éxito el anuncio de blanqueo"
Por: Cecilia Roslan
Ámbito Financiero
«El gobierno debería descorchar botellas de champán en caso de conseguir u$s 1.000 o 1.500 millones con la repatriación de capitales». La frase pertenece a Jorge Avila, economista de la Universidad del CEMA, que pronosticó el fracaso del blanqueo propuesto por el gobierno. Según lo definió, es una «usina de incertidumbre» que multiplica el riesgo-país argentino.
En diálogo con Ambito Financiero, Avila anticipó el empeoramiento de las cuentas fiscales para el año que viene por contracción de la actividad económica. El economista estimó que no alcanzarán los fondos de las AFJP y que entonces la respuesta será una suerte de «devaluación administrada»: ante la caída de la recaudación «necesitan emitir y la única salida para recaudar el impuesto inflacionario es la devaluación», explicó.
Periodista: ¿Qué opina del plan lanzado por el gobierno que incluye la repatriación de capitales?
Jorge Avila: La propuesta es inédita por su alcance. No creo que vaya a tener éxito de traer fondos y reactivar la economía. Tampoco creo que redunde en una gran recaudación. La propuesta del año 92, en un contexto totalmente distinto, aportó cerca de 2% del PBI. En ese momento se confiaba en el respeto al derecho de propiedad. Las moratorias y los blanqueos durante los últimos 30 o 40 años no produjeron más de medio punto del PBI, que hoy serían u$s 1.500 millones. El gobierno debería descorchar botellas de champán en caso de conseguir u$s 1.000 o 1.500 millones, en medio de una tremenda fuga de capitales y una estampida del riesgo-país, indicador de la falta de confianza. Estamos viviendo los efectos de un default sin haber caído en él. Por eso anticipo un fracaso. Hoy el dueño de una pyme que blanquee a sus empleados en negro no sabe si este mismo gobierno duplicará mañana la presión tributaria.
P.: ¿Se podrían complementar estas medidas de modo de generar la confianza necesaria para detener esa fuga?
J.A.: En la Argentina hay una usina de incertidumbre por el ataque a mansalva de los derechos de propiedad, la Resolución 125, la estatización de Aerolíneas, la expropiación de los fondos jubilatorios y el INDEC. Por eso sube el riesgopaís,que se multiplicó desde el año pasado y significa que no hay crédito para la Argentina. Entonces la demanda agregada se compacta y le sigue la acumulación de inventarios y estancamiento de la producción.
Obstáculos
P.: ¿Cómo afectará la situación financiera del gobierno?
J.A.: Lo que sume a los ingresos fiscales el manotazo a los fondos de las AFJP será más que neutralizado por la caída en picada de la recaudación del año que viene por suba del riesgo, fuga de capitales y colapso de la actividad económica. No hay forma de parar la recesión y se va a empeorar la situación fiscal. Para reactivar la economía, hace falta bajar dramáticamente el riesgo argentino, y eso requiere salvaguardas de respeto a los contratos y la propiedad. Eso es incompatible con Néstor Kirchner. La Argentina con Néstor Kirchner no tiene salida, es un país estancado. Ya el año pasado me llamaba la atención que la Argentina no había entrado en recesión, cuando el riesgopaís pasó de 180 puntos en eneroa 600 en noviembre. Esto se debió a que los precios de nuestros productos estaban en estampida. El riesgo comprimía la demanda y el aumento de los precios motivaba la expansión; pero ahora los precios se desmoronaron y el riesgo argentino pasó de 600 a 1.800 puntos. No se puede luchar contra eso.
P.: Con ese panorama, ¿ya es esperable una recesión?
J.A.: En octubre, la actividad entró en franca caída. El año que viene habrá recesión porque se cayeron los precios internacionales y el riesgo-país se desbordó y nada se va a hacer para contenerlo. Se ve al gobierno «raspando la olla» para cumplir con los vencimientos y evitar el default que implicaría un incendio político.
P.: Usted vaticinó que con la sanción de la estatización de los fondos de las AFJP el gobierno no estaba evitando el default, sino anticipándolo.
J.A.: Yo anticipé que de sancionarse esa ley, la Argentina iba a experimentar un default sin entrar en default: hoy el riesgo-país llega a 1.800 puntos, la actividad va en picada y aumentará el desempleo.
P.: ¿Cómo espera que afecteal tipo de cambio este nuevo escenario?
J.A.: Va a bajar la recaudación, entonces necesitan emitir y la única salida para recaudar a través del impuesto inflacionario es la devaluación, que no va a ser desordenada ni catastrófica, porque hay reservas. Esto inducirá una inflación de 20% a 30%. Sin embrago, la van a presentar como causada por el mercado: se eleva el tipo de cambio porque Brasil devalúa y por la situación internacional. En realidad, es Martín Redrado con Kirchner atrás. Ya no hay flotación; es una «devaluación administrada». En la Argentina flotar es devaluar, y nadie aparece como culpable. No, están devaluando sistemáticamente el peso porque les permite emitir. El motivo es fiscal.
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Louis Cyphre
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6:06 AM
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Thursday, November 27, 2008
Actuar antes que sea tarde (recesión sin precedentes)
Actuar antes que sea tarde (recesión sin precedentes)
Por: Agustín A. Monteverde
Ámbito Financiero
La Argentina se encuentra a las puertas de una nueva recesión, cuya gravedad y extensión podrían no tener precedentes.
La violencia del frenazo -se registran caídas en las ventas de entre 30% y 40% en los más diversos sectores- sorprende incluso a quienes alertamos sobre la amenaza de un progresivo estancamiento para este año, en los tiempos que un INDEC novelesco aún podía recitar el cuento de las tasas chinas.
El cuarto trimestre cerrará con una caída neta de la actividad económica y la contracción durante el año próximo podría alcanzar 2,5%.
La posibilidad de revivir una pesadilla todavía fresca en la memoria de los argentinos obedece más a los repetidos desatinos y atropellos del gobierno que a los rigores de la severa crisis internacional que por tozudez hasta último momento se prefirió ignorar.
Nunca se vio un gobierno que, a la vez de proclamarse keynesiano, instrumentara tan puntillosamente medidas propias de un auténtico manual depresivo. Permanentes contrasentidos han sido la norma de la gestión K. Dominado por esa esquizofrenia, el mismo gobierno que mantuvo políticas expansivas frente a la inflación que se desbocaba, ahora gasta las reservas, absorbe pesos y lleva a alturas impensables las tasas de interés en el preciso momento que se derrumba la actividad económica a nivel planetario. Todo ello para contener la suba de un dólar que se aprecia, en cambio, frente a casi todas las monedas mundiales. Ese mismo dólar al que durante los últimos años -a costa de inflación y gasto cuasi fiscal- se lo sostuvo ( nominalmente) alto mientras se desplomaba en el resto del orbe. A esta antojadiza y tramposa convertibilidad prefirió llamársela « flotación administrada».
En plena recesión, cuando más se necesita del crédito, se liquida con un manotazo el único mecanismo de ahorros de largo plazo: el sistema de capitalización individual. Mientras se declama productivismo, en esta delicada circunstancia global, cuando menos hay que entorpecer a los sectores competitivos, se los asfixia con un doble cepo cambiario e impositivo, de dólar atrasado y elevado castigo a las exportaciones.
El circuito de financiamiento de las pymes se encuentra en situación desesperante. La reducción en los márgenes de descubierto está generando un default en cadena de ese segmento de empresas.
Pese a las altísimas tasas, en octubre se fueron $ 7.130 millones de depósitos del sector privado. En las dos primeras semanas de noviembre, se perdieron otros $ 1.500 millones.
La estampida de capitales provocada por la inseguridad jurídica devoró reservas y todo el excedente de cuenta corriente del año en curso. En octubre, la formación de activos externos alcanzó el récord de u$s 4.500 millones.
El deterioro fiscal y del balance-de pagos, junto a las dudas sobre el verdadero nivel de las reservas internacionales, impulsan la dolarización, más allá de los controles cambiarios y las presiones oficiales. Préstamos del BIS, ventas a futuro, deudas con la ANSeS y otros ítems arrojan sospechas de una inflada contabilización de las reservas.
Las cotizaciones de los bonos soberanos, por su parte, evidencian una percepción
generalizada de default inminente. Las exorbitantes tasas de retorno no consiguen seducir a los otrora denostados especuladores.
¿Tiene asidero tanta cautela inversora luego de que se confiscaran los fondos acumulados en 9,6 millones de cuentas jubilatorias individuales? ¿Acaso los Kirchner no han resuelto de un manotazo sus urgencias financieras con vistas a 2009?
La confiscación de los ahorros jubilatorios -siempre que no se proceda a una liquidación irracional- aportaría hasta u$s 4.500 millones «nuevos». La liquidación de las acciones que están en las carteras administradas provocaría el derrumbe del valor de las compañías cotizantes. Tampoco es hoy factible liquidar los depósitos a plazo fijo, a riesgo de generar la quiebra del sistema bancario, particularmente entre las grandes entidades.
En el mejor de los casos -y dependiendo de las decisiones del juez Griesa y otros tribunales extranjeros- sólo se podrá hacer de unos u$s 2.500 millones de la venta (a mal precio) de activos externos. A esto se agregarían -dependiendo de la marcha de la economía en general y del empleo en particular- unos u$s 2.000 millones « nuevos» de los aportes anuales de los actuales aportantes al sistema de capitalización (otros u$s 2.500 millones de aportes anuales hubieran sido invertidos de todas formas por las AFJP en bonos públicos y ya estaban asumidos como cautivos). Sobre la base de proyecciones conservadoras del deterioro que sufrirá la actividad doméstica, el superávit primario del año próximo, sin computar aquella confiscación, no superaría los u$s 6.000 millones.
Con vencimientos de deuda por u$s 20.500 millones, al gobierno le faltarían al menos u$s
10.000 millones aún computando la contrarreforma previsional, habida cuenta de la imposibilidad de recurrir al financiamiento voluntario.
¿Cuál puede ser la decisión de Kirchner ante semejante encerrona?
Una primera posibilidad sería obtener u$s 5.000 millones «nuevos» en el primer semestre y demorar hasta después de las elecciones un default formal (entre noviembre y diciembre vencen unos u$s 5.000 millones). Pero esto es improbable: Néstor Kirchner no está dispuesto a cargar con el estigma de una declaración de default. Creemos que el camino elegido será echar mano a las reservas internacionales del BCRA. Y por cierto que el gobierno -en silencio- ya ha previsto esa posibilidad. La nueva Ley de Presupuesto modificó el artículo 20 de la Carta Orgánica del Banco Central, con lo que podrá recurrir a -qué casualidadunos u$s 10.000 millones de las reservas. Esto llevaría el tipo de cambio de equilibrio por encima de $ 5 por dólar; el ratio podría ser mayor si se confirmaran las sospechas sobre el inflado artificial de las reservas. No hay resto para sostener la persistente huida de los argentinos hacia el dólar.
Claro que esa nueva ley orgánica expone a que las reservas internacionales sufran embargos por tribunales extranjeros.
Contramano
El gobierno tampoco tendrá problema alguno en usar los fondos que hasta hoy eran de los futuros jubilados, a contramano de las repetidas promesas al respecto. Para ello se modificó la ley orgánica del Banco Nación, habilitándolo a prestar al gobierno hasta 30% de los depósitos del sector público -incluida la ANSeS- para el pago de vencimientos de la deuda y obras públicas. Ese margen representa más de u$s 5.000 millones.
Por supuesto que no puede descartarse una contracción aún más severa de la economía local, como tampoco una caída adicional de los precios de los commodities, o un deterioro brusco de la actividad económica en Brasil. Esos eventos podrían esfumar toda posibilidad de cumplir con los vencimientos del año próximo.
Por eso, resguardar la actividad económica y los niveles de ocupación resulta indispensable. Es vital que los gobernantes de todo el mundo promuevan reacomodamientos en los precios de los diferentes sectores. Si los precios ajustan a la baja, la economía podrá lograr un nuevo piso de equilibrio desde el cual volver a la senda del crecimiento. Si los precios no lo hacen, la debilidad de la demanda se traducirá íntegramente en una siempre trágica caída de las cantidades. Menos ventas, menos producción, menos empleo, y su contracara: desocupación, pobreza y miseria crecientes. Esto significa que se debe incentivar y facilitar a las empresas la reducción de los precios de sus productos o servicios; y que también se debe alentar a los trabajadores a aceptar recortes salariales y de horas de trabajo. Y, por supuesto, el Estado también deberá estar dispuesto a reducir las cargas tributarias. Si todas las partes no están dispuestas a colaborar a desinflar la burbuja, el colapso vendrá de todas formas en su versión más dramática, por vía de las cantidades. Con parálisis, quiebras, desempleo y evasión en gran escala.
Las recetas «antirrecesivas» que Hoover y Roosevelt aplicaron en los 30 en EE.UU. lograron perpetuar una crisis que, iniciada en 1928, sólo finalizó con el ingreso en la Segunda Guerra en 1941. El cierre de las fronteras comerciales, con la consiguiente caída de las exportaciones, la rigidez salarial y la presión tributaria creciente ahogaron la economía norteamericana y elevaron la desocupación a más de 10 millones de personas cuando el tan venerado New Deal ya cumplía cuatro años y corrían diez de comenzada la crisis. Sólo entre agosto de 1937 y marzo del año siguiente los mercados se derrumbaron casi 50%. Lamentablemente, en boca de nuestros dirigentes campean reclamos de mayor proteccionismo, mejoras salariales y aumentos de impuestos, ignorantes de las enseñanzas de la historia e indiferentes a la elocuencia contundente de una destrucción sin precedentes de riqueza a escala planetaria.
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Louis Cyphre
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Tuesday, November 18, 2008
Se viene la emergencia previsional
Más reacciones ante la inminente estatización de las AFJP
Se viene la emergencia previsional
Por: Aldo M. Abram
Ámbito Financiero
La estatización del sistema de capitalización tuvo media sanción de la Cámara de Diputados y marcha hacia una casi segura aprobación en el Senado. El nivel de discusión del tema dejó claro el grado de desconocimiento con el que votan nuestros legisladores.
Cuando los representantes argumentan que no hay confiscación porque es un derecho en expectativa, desconocen que el sistema de capitalización no funciona como el de reparto, en el que con los aportes se compra el derecho a una futura jubilación. En la ley que dio origen a los fondos de jubilaciones y pensiones, se estableció que los aportes eran ahorros para la vejez de los afiliados y que les pertenecían. Se acotó su disponibilidad a poder decidir quién administraría ese flujo de recursos y, una vez cumplidas las condiciones para jubilarse, a qué empresa se destinaría para la compra de una renta vitalicia. Es más, la norma determina que el Fondo no es parte del patrimonio de las administradoras, sino propiedad de los aportantes; por lo que la administradora puede quebrar y el afiliado mudar sus ahorros intactos a otra AFJP. Uno puede disponer de tal forma de algo que es un ahorro; pero, eso no es posible hacerlo con un derecho en expectativa. Tampoco, nadie caracterizaría así a un fideicomiso; a pesar de que, al igual que en el caso de los fondos, para recibir los resultados, el beneficiario debe esperar que se cumplan determinadas condiciones prefijadas, mientras un administrador se hace cargo de su gestión.
Según los legisladores y funcionarios oficialistas, habría que esperar hasta la edad de jubilación para poder determinar si el aportante se vio perjudicado por el cambio, por lo que eso impediría que pudieran actuar judicialmente. Esta es una visión corta del derecho de propiedad que está preservado en nuestra Constitución y que incluye nuestros ahorros, para cualquier fin que deseemos asignarlos. Por ejemplo, para nuestra vejez, como los recursos acumulados en las AFJP, que no son un aporte para adquirir un derecho a una jubilación determinada. Por ello, la apropiación de dichos recursos por el Estado es una confiscación de la propiedad de los afiliados y va en contra del mandato de nuestra carta magna. Por lo tanto, nuestros legisladores están sentando un triste precedente que diluirá aún más nuestra ya mínima seguridad jurídica. Cabe imaginarse cuánta gente querrá ahorrar o invertir en un país en el cual sus gobiernos y congresales no tienen ningún límite para tomar lo que es propiedad de sus residentes.
Diferencia
Distinto hubiera sido si el gobierno hubiese pedido a nuestros legisladores que, hacia delante, eliminaran la posibilidad de aportar a una AFJP, obligándonos a hacerlo al sistema de reparto. Esto sería un atropello a la voluntad de permanecer en el sistema de capitalización manifestada por los actuales afiliados el año pasado cuando el gobierno, argumentando darles más libertad, permitió pasarse al régimen estatal, cosa que pocos hicieron. Sin embargo, formalmente no estaría afectando ningún derecho constitucional.
Según nuestros legisladores y funcionarios, su intención es salvar a los afiliados a las AFJP, ya que sus fondos se han depreciado con la crisis internacional. No obstante, gran parte de las inversiones están en bonos del sector público que, es cierto, valen poco, pero debido a que cotizan como los de un país en «cesación de pagos». Esto último implica que la gente considera que es baja la probabilidad de que el Estado argentino cumpla con sus compromisos. Es decir, nos pretenden «salvar» transfiriendo nuestros ahorros para nuestra vejez, pasados y futuros, a un Estado que todos opinan que no pagará lo comprometido.
Compromiso
Para entender mejor la gravedad de lo expuesto anteriormente, es mejor tener clara la naturaleza de nuestro sistema de reparto. Cuando uno aporta a él, está comprando un compromiso futuro del Estado a abonarle un determinado pago mensual a partir de su jubilación. Es decir que está adquiriendo una deuda pública que le pagará cupones todos los meses durante su etapa pasiva. Sin embargo, el Estado lo contabiliza como ingreso corriente y puede gastárselo sin que ello signifique mostrar un déficit fiscal.
Con la reforma previsional del año pasado, también nos aseguraron que se gestaban los controles para que no se utilizaran los recursos para gasto público, creando el Fondo de Garantía de Sustentabilidad del Régimen Previsional Público. El resultado fue que el gobierno usó los recursos para «disfrazar» el resultado fiscal y poder gastar $ 11.000 millones más para las elecciones. ¿Alguien puede dudar que los recursos de esta nueva reforma terminarán financiando la política económica y fiscal expansiva del gobierno para los comicios de 2009?
Algunos cálculos indican que, tras la sanción del proyecto oficial, el déficit previsionalse incrementará en casi u$s 500.000 millones. Si tenemos en cuenta que nuestra deuda pública es de unos u$s 160.000 millones, queda claro que la aprobación de este proyecto es lo que nos llevará a un futuro default previsional y no el mantener el sistema de capitalización, como aseguró en el Congreso un ministro.
Dado que esa cifra es impagable, en el futuro algún gobierno declarará una emergencia previsional más y les dirá a los jubilados que no puede abonarles lo que les prometieron, porque otros se gastaron la plata. Además, tendrá que pedirles un mayor esfuerzo a los contribuyentes, nuestros « agradecidos» hijos y nietos, para tratar de moderar en algo el perjuicio del sector pasivo. Historia repetida, ¿o alguien conoce algún jubilado que haya aportado por más de la mínima y que hoy cobre lo que corresponde?
Lo más grave es la pasividad ciudadana ante el atropello de sus derechos constitucionales. Empero, cómo podemos exigirle a doña Rosa que cumpla con su responsabilidad cívica, cuando en la dirigencia empresaria, académica y profesional, que cuenta con más medios, ha brillado por su ausencia o sólo manifestado alguna temerosa preocupación ante este hecho de enorme gravedad institucional. Alguna vez escuché decir al Dr. Carlos Escudé que «el populismo es la única alternativa democrática para países con altos niveles de pobreza». En realidad, creo que el populismo es la única alternativa democrática para países con una pobre dirigencia, lo cual condena a la Argentina a una permanente decadencia.
Posted by
Louis Cyphre
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10:04 AM
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